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Komxebata Di Salvegera 102'yan a Lozanê De

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Komxebata Di Salvegera 102'yan a Lozanê De

Kanal, 27 de julio de 2025

El Instituto Kurdo de Lausana, en la ciudad suiza de Lausana, ha organizado un coloquio titulado «Los derechos humanos y la lucha de los kurdos».

El Instituto Kurdo de Lausana, con motivo del 102.º aniversario del Tratado de Lausana, ha organizado en la ciudad suiza de Lausana un coloquio titulado «Los derechos y el futuro de los kurdos».

En la primera sesión se analizó el Tratado de Lausana desde los puntos de vista histórico y jurídico. En la segunda sesión se debatió sobre los derechos humanos, la identidad y la soberanía.

En la tercera sesión se abordó la situación política del Kurdistán.

El presidente del Instituto Kurdo de Lausana, Necat Zanyar, presentó una declaración y la reunión concluyó. Zanyar señaló que deseaban que, en un momento histórico, en un lugar histórico, se marcara un hito histórico.

En la declaración de la reunión se reconoció el derecho a la autodeterminación como un derecho fundamental. Se ha destacado que el Pacto de las Naciones Unidas (ONU) reconoce este derecho en su artículo primero y que es necesario que los kurdos, al igual que todas las naciones del mundo, asuman su responsabilidad y su destino, y hagan valer su derecho a la autodeterminación.

En la declaración se afirma que la causa del Kurdistán es una causa nacional. No es una causa de democracia, derechos humanos, progreso económico e integración. Se refiere a todos ellos y los engloba a todos. Necat Zanyar destacó que, desde el año 1694 hasta hoy, han pasado al menos 300 años en los que los kurdos, con su sabiduría y sus líderes, han defendido abiertamente los derechos y la soberanía de la nación kurda.

Con la declaración de colaboración, el Instituto Kurdo de Lausana señala que la situación actual de Oriente Próximo y del mundo está cambiando. En Oriente Próximo, tanto para los kurdos como para las minorías religiosas como los alevis, drusos, yazidíes, suníes y chiíes, la crisis de gobernanza persiste. La liberación y la autonomía de los kurdos pueden resolver la crisis de gobernanza en el Nuevo Oriente y establecer un nuevo equilibrio. La Región Federal del Kurdistán en Irak y la autonomía de Rojava en Siria son dos ejemplos importantes.

El Instituto Kurdo de Lausana, al término del coloquio, ha señalado que es responsabilidad de todos apoyar a los kurdos y a Kurdistán mediante la unidad y la cooperación. En este sentido, nuestra conferencia adopta como principio «la unidad de los kurdos, la paz de los vecinos». Tras la conferencia, los participantes compartieron una comida y se entregaron placas a los patrocinadores del instituto.

La declaración de la conferencia es la siguiente:

Se ha celebrado el coloquio «Los derechos humanos y la situación de los kurdos». Con la organización del Instituto Kurdo de Lausana (IKL), participaron en el coloquio intelectuales, periodistas, académicos y políticos kurdos, quienes analizaron la situación de los kurdos desde múltiples perspectivas.

Conclusiones principales

1. El derecho a la autodeterminación es universal Tras las dos guerras mundiales, en las que murieron millones de personas, en 1945 se adoptó la Carta de las Naciones Unidas. En el preámbulo de esta Carta se establece que existe la necesidad de la igualdad entre las naciones grandes y pequeñas. En el artículo primero se consagró la igualdad de las naciones y el derecho de los pueblos a la libre determinación como uno de los objetivos y principios de las Naciones Unidas (ONU). En 1966, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se aprobó el artículo primero: «Todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación». Las Naciones Unidas (ONU), junto con este pacto, aprobaron el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. En este pacto, el título del primer capítulo es «El derecho a la autodeterminación». El artículo primero establece: «Todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación». De este modo, el derecho a la autodeterminación (derecho a la libre determinación) se ha convertido en un derecho imperativo (jus cogens) que todos los pueblos y Estados deben reconocer. Los kurdos, como pueblo, deben manifestar su voluntad y tomar las riendas de su propio destino. Ningún Estado, partido o institución puede, en nombre de los kurdos, tomar decisiones sobre su destino e imponerlas a los kurdos. La cuestión de Kurdistán es una cuestión nacional. No es una cuestión de democracia, derechos humanos, desarrollo económico o integración. Abarca todo ello y lo engloba todo. El pueblo kurdo debe, a través de vías democráticas como el referéndum, la negociación de la federación y la autonomía en la Constitución, y las acciones jurídicas y diplomáticas ante las instituciones internacionales, ejercer su derecho a la autodeterminación y tomar su decisión. El referéndum es una vía democrática para ejercer el derecho a la autodeterminación. Sin embargo, es imprescindible que el referéndum se celebre en condiciones equitativas. En las condiciones actuales, especialmente en el Kurdistán del Norte y el Kurdistán Oriental, no existen las condiciones para un referéndum democrático. Deben crearse condiciones libres, justas y democráticas para que el pueblo kurdo pueda tomar su propia decisión sobre su autodeterminación.

2. Las reivindicaciones legítimas del pueblo kurdo Desde el año 1694 hasta nuestros días, hace al menos 300 años que los líderes y los intelectuales kurdos reivindican abiertamente el derecho a la autodeterminación y la independencia del pueblo kurdo. El Imperio Otomano ocupó Kurdistán en 1847. Sin embargo, el pueblo kurdo no aceptó el dominio otomano ni, tras el Tratado de Lausana de 1923, la partición de Kurdistán y la opresión de los kurdos, y la lucha nacional continuó. Los últimos años han puesto de manifiesto que los kurdos desean preservar su identidad, su lengua, su cultura y su presencia social y política, bajo el liderazgo nacional en el territorio de Kurdistán.

3. La coyuntura regional y nacional La situación actual en Oriente Medio y en el mundo está cambiando. Estos cambios traen consigo nuevas oportunidades y riesgos. Tras el 2003 en Irak y el 2011 en Siria, la situación sigue siendo inestable. La crisis del régimen en Irán y la guerra de diez años en Turquía ponen de manifiesto que el panorama actual no es estable. Para las minorías religiosas como los alauitas, los drusos, los yazidíes, los suníes y los chiíes, la crisis de identidad sigue presente. La liberación y la identidad de los kurdos pueden resolver la crisis de identidad en Oriente Medio y establecer un nuevo equilibrio. La Región Federal del Kurdistán en Irak y la autonomía de Rojava en Siria son dos ejemplos importantes.

4. Los acuerdos en el Nuevo Oriente Medio El derecho de los kurdos no se basa en los acuerdos ni en la paz de la región. Solo es posible una solución pacífica mediante el reconocimiento de los derechos jurídicos y políticos de todas las partes. Sin embargo, todos deben asumir la responsabilidad de la unidad de los kurdos y de Kurdistán, así como de la solución. Por ello, nuestra coalición defiende como principio «la unidad de los kurdos, la paz de los vecinos».

Propuestas y conclusiones

1. Fortalecimiento de los esfuerzos por la unidad nacional Es necesario que los actores políticos kurdos establezcan mecanismos de diálogo, superen la fragmentación y definan un concepto común. No deben ignorarse las cuestiones nacionales, deben ser rechazadas por parte de los partidos y movimientos, y deben eliminarse las influencias partidistas en su ámbito.

2. La lucha jurídica y política Para defender los derechos nacionales del pueblo kurdo, es necesario llevar a cabo una lucha firme a nivel regional y nacional. El pueblo kurdo debe ser informado de manera amplia sobre los derechos a la autodeterminación y a la autonomía.

3. Derechos de autonomía, lengua, cultura y educación. Es necesario que los movimientos kurdos no se separen en la defensa de los derechos de autonomía, lengua, cultura y educación, y que, para la consecución de estos derechos, actúen de forma coherente en los ámbitos jurídico y político, intensificando sus esfuerzos.

4. Iniciativas diplomáticas Es necesario que la cuestión nacional de Kurdistán se plantee con claridad ante el mundo y que se impulsen las iniciativas diplomáticas.

5. Apoyo a los procesos de diálogo y negociación. Los kurdos de todos los países deben apoyar los procesos de diálogo y negociación. Sin embargo, mientras la cuestión del Kurdistán no se resuelva, no se puede hablar de paz, hermandad y unidad en estos procesos, y los kurdos serán objeto de manipulación. Las ideas y propuestas presentadas en este documento se han debatido con el fin de lograr una solución libre, justa y equitativa. Nosotros, como participantes en esta iniciativa, apoyamos los caminos hacia la paz y defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo kurdo, y lo hacemos con firmeza.

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