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Li Lozanê Banga Mafê Çarenûsê: Divê Kurd Qedera Xwe Bi Xwe Dîyar Bikin

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Li Lozanê Banga Mafê Çarenûsê: Divê Kurd Qedera Xwe Bi Xwe Dîyar Bikin

28 de julio de 2025, 22:09

Centro de Noticias (K24) – Con motivo del aniversario del Tratado de Lausana, el 26 de julio de 2025, se celebró en la ciudad de Lausana, con la participación de numerosas mujeres, intelectuales y políticos kurdos, un importante coloquio titulado «El derecho a la autodeterminación y el futuro de los kurdos». El debate, organizado por el Instituto Kurdo de Lausana (IKL), concluyó con la publicación de una declaración conjunta en la que se redefinió la situación política y jurídica de los kurdos de cara al nuevo siglo.

Declaración del Encuentro:

Con motivo del centenario del Tratado de Lausana, el 26 de julio de 2025 se celebró en la ciudad de Lausana un coloquio titulado «Los derechos humanos y el futuro de los kurdos». Con la organización del Instituto Kurdo de Lausana (IKL), mujeres, activistas, académicos y políticos kurdos participaron en la conferencia y evaluaron la situación de los kurdos desde múltiples perspectivas.

Conclusiones principales

1. El derecho a la autodeterminación es universal

Tras dos guerras mundiales que se cobraron millones de vidas, en 1945 se adoptó la Carta de las Naciones Unidas. En el preámbulo de esta Carta se establece la necesidad de la igualdad entre las naciones grandes y pequeñas. En el artículo primero se consagró la igualdad de las naciones y el derecho de los pueblos a la libre determinación como uno de los objetivos y principios de las Naciones Unidas (ONU).

En 1966, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se aprobó el artículo primero: «Todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación».

Las Naciones Unidas (ONU), junto con este pacto, aprobaron el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. En este pacto, el título de la primera parte es «El derecho a la autodeterminación». El artículo primero establece: «Todos los pueblos tienen derecho a determinar su propio destino».

De este modo, el derecho a la autodeterminación (derecho a decidir) se ha convertido en un derecho imperativo (jus cogens) que todos los pueblos y Estados deben reconocer. Los kurdos, como pueblo, deben manifestar su voluntad y tomar su destino en sus propias manos. Ningún Estado, partido o institución puede, en nombre de los kurdos, tomar una decisión sobre su destino e imponerla a los kurdos.

La cuestión de Kurdistán es una cuestión nacional. No es una cuestión de democracia, derechos humanos, progreso económico o integración. Abarca todo ello y lo engloba todo.

El pueblo kurdo debe ejercer su derecho a la autodeterminación mediante vías democráticas, como el referéndum, la negociación de la federación y la autonomía en la Constitución, y las acciones jurídicas y diplomáticas ante las instituciones internacionales, y debe tomar su propia decisión.

El referéndum es una vía democrática para ejercer el derecho a la autodeterminación. Sin embargo, es imprescindible que el referéndum se celebre en condiciones equitativas. En las condiciones actuales, especialmente en el Kurdistán del Norte y el Kurdistán Oriental, no existen las condiciones para un referéndum democrático. Deben crearse condiciones libres, justas y democráticas para que el pueblo kurdo pueda expresar su voluntad sobre su propia autodeterminación.

2. Las reivindicaciones legítimas del pueblo kurdo

Desde el año 1694 hasta hoy, han pasado al menos 300 años en los que los kurdos, tanto hombres como mujeres, han luchado abiertamente por los derechos y la soberanía del pueblo kurdo. El Imperio Otomano ocupó Kurdistán en 1847. Sin embargo, el pueblo kurdo no aceptó el dominio otomano ni, tras el Tratado de Lausana de 1923, la partición de Kurdistán y la opresión de los kurdos, y la lucha nacional continuó. La última década ha puesto de manifiesto que los kurdos desean preservar su identidad, su lengua, su cultura y su presencia social y política, bajo el liderazgo nacional en el territorio del Kurdistán.

3. La coyuntura regional y nacional

La situación actual en Oriente Medio y en el mundo está cambiando. Estos cambios traen consigo nuevas oportunidades y riesgos. Tras la guerra de Irak de 2003 y la de Siria de 2011, la situación sigue siendo inestable. La crisis del régimen en Irán y la guerra de diez años en Turquía ponen de manifiesto que el panorama actual no es estable. Para las minorías religiosas como los alauitas, los drusos, los yazidíes, los suníes y los chiíes, la crisis de identidad sigue presente. La liberación y la identidad de los kurdos pueden resolver la crisis de identidad en Oriente Medio y crear un nuevo equilibrio. La Región Federal del Kurdistán en Irak y la autonomía de Rojava en Siria son dos ejemplos importantes.

4. La situación en Oriente Medio

El derecho de los kurdos no se limita a la resolución de conflictos y la paz en la región. Una resolución pacífica solo es posible mediante el reconocimiento de los derechos legales y políticos de todas las partes.

Pero ante todo, es necesario que los kurdos y el Kurdistán se unan y luchen juntos. Por eso, nuestra lucha se basa en el principio de «la unidad de los kurdos, la paz de los vecinos».

Propuestas y conclusiones:

1. Fortalecimiento de los esfuerzos por la unidad nacional: Es necesario que los actores políticos kurdos establezcan mecanismos de diálogo, superen la fragmentación y definan un concepto común. No deben ignorarse las cuestiones nacionales, deben ser rechazadas por parte de los partidos y movimientos, y deben eliminarse las influencias partidistas en su ámbito.

2. La lucha jurídica y política

Para defender los derechos nacionales del pueblo kurdo, es necesario llevar a cabo una lucha firme a nivel regional y nacional. El pueblo kurdo debe ser informado de manera clara sobre el derecho a la autodeterminación y a la soberanía.

3. Derechos de autonomía, lengua, cultura y educación

Es necesario que los movimientos kurdos no separen los derechos de la identidad, la lengua, la cultura y la educación, y que, para garantizar estos derechos, actúen de forma jurídica y política paso a paso, intensificando sus esfuerzos.

4. Iniciativas diplomáticas

Es necesario que la cuestión nacional del Kurdistán se plantee de forma clara ante la comunidad internacional y que se impulsen las iniciativas diplomáticas.

5. Apoyo a los procesos de diálogo y negociación

Los kurdos de todos los países deben apoyar los procesos de diálogo y negociación. Sin embargo, mientras la cuestión de Kurdistán no se resuelva, no se podrá hablar de paz, hermandad y unidad en estos procesos, y los kurdos seguirán siendo manipulados.

Las ideas y propuestas presentadas en este documento se han debatido con el fin de lograr una solución libre, justa y equitativa. Nosotros, como participantes en esta iniciativa, apoyamos los caminos hacia la paz y defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo kurdo, y lo hacemos con firmeza.

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